Historia de mi Boda- Julio 2015

Historia de mi Boda- Julio 2015

Historia de mi Boda

Judith y Roberto

Mi nombre es Judith Moreno Aguilar y la historia de mi boda comenzó hace 20 años…

El 22 de febrero 1995 conocí a Roberto, dos meses después me pidió que fuera su novia y soló llevábamos una semana de novios cuando en una ocasión me dijo que él sabía que yo sería su esposa, a lo cual yo dije para mis adentros “¡¿cómo cree? si somos muy jóvenes y es mi primer novio!”

Paso el tiempo y cuando llevábamos 9 años de novios en una ocasión tuvo que ir a Japón por cuestiones de trabajo y me invitó a que fuera con él, lo cual para mí fue un inmenso regalo por la admiración que siento por la cultura japonesa y porque estudie japonés en la universidad. Estando en Japón un día me invitó a una excursión al monte Hakone y estando en la cima cubierta de nieve en una blanca inmensidad él se arrodillo, me entregó una capsula con rosas rojas naturales (las cuales hasta el día de hoy están intactas dentro de la capsula) y con una frase al estilo japonés me pidió que fuera su esposa, la frase en español es “SE MI ESPOSA POR FAVOR” y en ese momento me entrego un anillo de artesanía japonesa.

En aquella ocasión comenzamos a planear la boda, sin embargo suspendimos los preparativos debido a que mi papá estaba lejos y sufrió un accidente grave. Deseábamos que mi papá se recuperara, estuviera de regreso con nosotros y estuviera conmigo en ese día tan especial para mí.

Dos años después, gracias a Dios, regreso mi papá pero la idea de la boda ya se había desvanecido pensábamos que era mejor gastar dinero en otras cosas que en una fiesta.

Sin embargo el año pasado comenzamos a preguntarnos de que manera queríamos celebrar nuestro XX Aniversario. Originalmente teníamos la idea de hacer un convivio con los familiares y amigos más cercanos, por lo cual en las fiestas de fin de año, cuando nos reunimos con nuestras familias les anunciamos nuestra intención de hacer dicho convivio.

Poco a poco cuando comenzamos con los preparativos del convivo nos fuimos dando cuenta de que los gastos tanto para nosotros como para los invitados que vendrían de lejos sería más o menos el mismo que si hiciéramos la Boda y que mejor celebración para nuestro XX Aniversario que con nuestra Boda.

Fue así como a finales de enero de este año decidimos que llevaríamos a cabo la Boda y queríamos que fuera lo más cercana a el día de nuestro aniversario por lo cual elegimos el 25 de abril.

Los momentos más retadores de mi Boda fueron tres

Un momento retador fue el trato con los proveedores. Yo estaba consciente de que faltaba poco tiempo para la boda, por lo cual les hacía énfasis en esto a los proveedores y aún así ellos se comprometían, sin embargo faltando unos días para la boda me enfrente a la pesadilla de pensar que no contaría con algunas cosas porque los proveedores estaban retrasados, sin embargo y gracias a Dios todo se pudo solventar.

Otra de las cosas más retadoras fue la actitud de ciertos familiares y amigos. La organización de la boda con lo que representa un evento de esta magnitud e importancia (y no por el número de invitados ya que fueron pocos) me permito conocer mejor a las personas que yo consideraba de mi confianza. Me permitió identificar aquellas personas que me brindan su amistad real y sincera, que realmente me apoyan, aquellas personas que en cuanto se enteraron de la boda me ofrecieron su apoyo sincero moral o económico y aquellas otras que hasta se molestaron al saber que llevaríamos a cabo la boda.

Otro momento retador fue poder llevar a cabo la ceremonia religiosa en la Iglesia que siempre imagine. Se trata de una parroquia donde los requisitos son muchos y muy estrictos y donde además la fecha para una boda se tiene que reservar con un mínimo de tres meses. Yo hacía todo lo posible por cumplir con todos los requisitos pero siempre surgía un detalle negativo y así se iba pasando el tiempo, por lo cual un día pensé que ya no habría lugar para la fecha en la que deseábamos que fuera la boda. Ese día busqué al sacerdote y le dije que quizá era una aprueba o una señal para que no me casara y creo que el sacerdote vio mi tristeza, decepción o desesperación porque a partir de ese día todo fluyo y fue posible apartar el único espacio que quedaba para ese día. Resulto que la ceremonia religiosa la ofició el Padre Epifanio, quien iba a celebrar hace más de 10 años nuestra boda, fue una ceremonia tan hermosa y personal que hasta una tía que se considera atea estaba feliz.

El momento más significativo de mi Boda

En realidad no fue un momento sino todos los momentos que forman el día de mi boda, el día de la Boda de Judith y Roberto, todos esos momentos que fueron únicos y que se quedaron grabados en mi mente y en la de todos los invitados, esos momentos que provocaron y provocan emociones y sentimientos gratos en los invitados:

“Tienen que escribir un libro de esta boda”

“Fue una boda hermosa”

“Nunca había ido a una boda como esta y eso que he ido a muchas bodas”

“Nunca me imaginé que una boda fuera tan hermosa”

“En esta boda había magia”

Algunos de los momentos hermosos y más significativos de la boda fueron

En la Iglesia entrar del brazo con mi papá

Las palabras de nuestros padres

Las palabras que nos dijimos frente a todos, frente al altar

La Ceremonia y la participación de nuestros papás, nuestros hermanos y amigos en todo las actividades de la iglesia, el adornos de la Iglesia, los cantos de la rondalla, el mariachi al terminar la ceremonia, la foto en el atrio de la iglesia con todos los invitados, el vals y la canción que bailamos con nuestros familiares y amigos, la danza gitana que baile con mi grupo de danza para celebrar la nueva etapa de mi vida y por bendiciones para por todas las “mujeres guerreras” que estaban presentes, los adornos, la comida y con lo que todos se quedaron maravillados fue con los fuegos pirotécnicos los cuales se quemaron al ritmo de una canción prehispánica que es hermosa y es una de las favoritas de mi ahora esposo, al finalizar la canción aparecieron nuestros nombres.

Mi vestido de novia representa uno de los momentos más hermosos en mi historia de pareja con Roberto, mi historia como amiga, novia y esposa. Representa todos esos hermosos momentos que viví el día de mi boda. Deseo conservar mi vestido, poderlo tocar y mirar y volver a vivir el día de mi boda, deseo que al verlo me llene de alegría cuando me sienta triste, me haga sonreír, que este conmigo hasta el fin de mis días llenándome de gratos recuerdos. Mi vestido de novia representa la celebración de nuestro XX Aniversario de pareja y nuestra Boda.

Con la experiencia de mi boda, la recomendación que le doy a las futuras novias es que de ser posible planeen su boda con mínimo de 6 meses. Y el consejo más importante y que me funcionó a mi es que el día de la boda disfrutes todas las cosas, hayan quedado o no exactamente como las planeaste, para que te veas feliz, porque si tus invitados te ven feliz ellos también van a estar felices. La actitud de los novios se refleja en el ánimo de los invitados y de la fiesta en general.

La limpieza de mis vestidos de novia es importante porque deseo conservar el que utilice en la ceremonia religiosa y regresarle a mi hermana el que me presto y que ella decida si lo utiliza en su boda.

Mi hermana Margarita me acompaño en todo el proceso de la planeación y coordinación de la boda, de hecho fue ella quien más apoyo económico y moral nos brindó para el evento. Ella tenía planes de casarse el año pasado pero por cuestiones diversas finalmente no se llevó a cabo.

Mi hermana me acompaño en el proceso de la búsqueda del vestido y después de una exhaustiva búsqueda yo estaba entre dos vestidos que me gustaban mucho pero no me decidía, entonces ella para animarme me dijo que ella compararía uno para el día de su boda (que planeaba para el 2016) y que yo decidiera cual utilizar el día de mi boda y le dejara el otro para ella. Yo no quería hacerla gastar ya que tendríamos otros gastos pero lo que me animó a tomarle la palabra fue que uno de los vestidos tenía el 50% de descuento y el vendedor nos ofreció el 50% en los dos.

Quince días antes de la boda yo seleccioné el vestido con una cauda muy larga y lo llevé a que le hicieran los ajustes necesarios sin embargo no le supieron hacer los arreglos por lo cual mi hermana sabía que sería muy complicado e incómodo estar en la fiesta con ese vestido y me dijo que yo utilizara el otro en la fiesta, le agradecí pero le dije que no podía pues era su vestido pero ella insistió, ella me dijo que ya no tenía ánimos de casarse y que quizá no lo llegaría a utilizar (yo sé que en realidad ella lo hizo para que yo estuviera feliz y cómoda y estuviera a gusto en la fiesta). Yo deseo devolverle su vestido y que ella decida si lo utiliza o no, quiero devolvérselo como si fuera nuevo por esa razón busque un lugar profesional y con experiencia en el cuidado, limpieza y conservación de vestidos de novia y me alegra haber encontrado a Specialty Cleaners.

 

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